150 personas reciben a Carlos Cuñado en una nueva reivindicación del Directo
Redacción
Una reivindicación que se celebró el pasado sábado en el que más de un centenar de personas recibieron al influencer Carlo Cuñado en una nueva acción que pretendía poner el foco en el abandono de la línea 102. El acto ha tenido lugar en la estación de Aranda de Duero, lugar hasta donde Cuñado llegaba después de hacer un tramo caminando con el objetivo de conocer su estado y valorar la posibilidad de volver a recorrerlo en el mes de abril a través de varias etapas con la participación de más personas.
El objetivo, ha explicado Carlo Cuñado, ha sido recorrer a pie este trazado ferroviario para estudiar en qué condiciones se encuentra en vistas de llevar a cabo una acción más ambiciosa. La de realizar en primavera, probablemente en el mes de abril, un camino en varias etapas con la participación de más personas para reivindicar la línea. “Se trata de que los que quieran puedan hacer una, dos o las cinco etapas que se plantean, para hacer algo mediático con el fin de que nuestra voz se escuche”, señala el influencer.
Desde la Platataforma valoran de forma muy positiva el resultado de la convocatoria. “A pesar del poco tiempo la respuesta ha sido importante y estamos muy contentos de ver que el apoyo sigue ahí”, ha destacado la secretaria de este colectivo, Begoña Cisneros, a los presentes. Ha querido recordar que a pesar de que hay personas que no apoyan esta reivindicación, lo cierto es que no son del todo conocidas las razones por las que minimizó el uso del ferrocarril. “No se murió, nos mataron la línea. Primero dejaron de pasar muchos servicios para desviarlos por Valladolid a pesar de que por aquí se ahorraba tiempo y kilómetros, luego cambiaron los horarios para que no fuesen interesantes para casi nadie, siguió la gran subida del precio de los billetes de repente y, como vieron que aún así no podían acabar con la línea para pasajeros, decidieron llevar en autobús a los que compraban su pasaje. Cerraron la venta de billetes en Aranda, descarriló el tren en varias ocasiones y después llegó el cierre definitivo porque una bateadora se quedó obstruyendo el paso en el túnel de Somosierra y en vez de trabajar por el mantenimiento, como es su deber, ADIF optó por comprar esa bateadora para dejarla ahí, y por tapar las bocas del túnel para que la humedad y la falta de aire facilitasen los desprendimientos”, ha manifestado Cisneros.
