El Ayuntamiento de Aranda resuelve el contrato con Apribur por la paralización de las obras y la falta de medidas de seguridad
El Consistorio asegura que la decisión se ha tomado tras meses de procedimiento administrativo y anuncia actuaciones inmediatas para garantizar la habitabilidad de los 16 portales afectados
El Ayuntamiento de Aranda de Duero ha decidido iniciar la resolución del contrato con la empresa Apribur, adjudicataria de las obras, después de meses de paralización y ante lo que el Consistorio considera una situación «intolerable e inadmisible» por la ausencia de trabajadores y la falta de medidas de seguridad y contingencia en las viviendas afectadas.
La situación comenzó a agravarse durante los meses de verano. Según ha explicado el Ayuntamiento, en junio ya se detectó que los trabajos se estaban ralentizando hasta llegar a una situación de ausencia total de trabajadores en la obra. Posteriormente se fueron realizando distintos requerimientos a la empresa, especialmente relacionados con la seguridad de las viviendas, sin que Apribur atendiera las exigencias municipales.
El proceso culminó ayer con la decisión de incoar el expediente de resolución del contrato, una medida que, según ha explicado Ana María Hervás, responsable municipal, no responde a los acontecimientos de las últimas horas, sino que es consecuencia del trabajo administrativo desarrollado durante los últimos meses.
«No se ha tomado de manera urgente ni provocada por los acontecimientos de las últimas 24 horas», ha señalado Hervás, quien ha situado los orígenes del procedimiento en la paralización de las obras durante el verano.
Una situación agravada por las lluvias
La falta de medidas de seguridad y protección ha provocado problemas en los edificios, entre ellos inundaciones registradas durante el último fin de semana debido a las lluvias.
Desde el Ayuntamiento consideran prioritario actuar ahora para garantizar la habitabilidad y seguridad de las viviendas, que tienen carácter privado y afectan a más de 180 viviendas distribuidas en 16 portales.
La primera actuación municipal será intervenir en los elementos más afectados por la entrada de agua. La brigada de obras trabajará en tapar los huecos existentes en las escaleras de los 16 portales, con el objetivo de evitar que las precipitaciones sigan entrando en los edificios.
«Esto no quiere decir que se pueda terminar mañana la obra, sino que el Ayuntamiento pueda actuar», ha explicado Hervás, que ha destacado que hasta ahora el Consistorio únicamente podía intervenir mediante actuaciones de emergencia, en ocasiones a través de los Bomberos.
El Ayuntamiento busca vías para continuar las obras
La resolución del contrato permitirá al Ayuntamiento estudiar diferentes alternativas para garantizar que los trabajos puedan continuar. Entre ellas se contempla la posibilidad de recurrir a contratos de emergencia para determinadas actuaciones y facilitar que los proveedores que ya están trabajando para la empresa puedan continuar con los trabajos necesarios.
Además, el Consistorio ha iniciado conversaciones con empresas locales que puedan tener capacidad y estén dispuestas a asumir parte de los trabajos de construcción que no correspondan a los actuales proveedores.
El objetivo, según ha explicado el Ayuntamiento, es evitar que la situación provoque una nueva paralización y conseguir que las obras «lleguen a buen puerto».
A medio y largo plazo se plantean dos vías: que el Ayuntamiento pueda hacerse cargo directamente de determinadas responsabilidades de la obra, contando con los proveedores, o bien iniciar, si fuera necesario, un procedimiento para realizar una nueva adjudicación. Esta última opción, reconocen desde el Consistorio, «no sería la ideal».
En este sentido, el Ayuntamiento ha hecho un llamamiento a las empresas de Aranda para que, en la medida de sus posibilidades, puedan colaborar en la continuidad de las actuaciones.
Apribur podrá presentar alegaciones
La decisión adoptada por el Ayuntamiento no supone el cierre inmediato del procedimiento. La empresa dispone ahora de un periodo de alegaciones y, en caso de que se oponga a la resolución, el expediente podría llegar al Consejo Consultivo.
El Consistorio insiste, sin embargo, en que este proceso administrativo no impedirá que pueda actuar en las obras para garantizar la seguridad y habitabilidad de los edificios.
«En una Administración pública necesitamos garantías jurídicas», han señalado desde el Ayuntamiento, defendiendo la necesidad de recopilar pruebas y completar todos los trámites antes de adoptar una resolución definitiva.
Los fondos europeos, en el horizonte
El Ayuntamiento asegura que los organismos correspondientes están informados de la situación y de la afección que pueda tener el proceso sobre los fondos europeos vinculados al proyecto.
El plazo establecido para la actuación se sitúa en finales de septiembre de 2027, aunque el Consistorio recalca que la prioridad inmediata es garantizar las condiciones de seguridad y habitabilidad de las viviendas.
Desde el Ayuntamiento también han reconocido la preocupación existente entre los vecinos y el impacto mediático de la situación, pero han defendido que la decisión adoptada responde a criterios administrativos y jurídicos. «Esto no es una decisión política. Hay que hacer las cosas bien y es en lo que estamos trabajando», han señalado.
